
Murales
de Teotihuacán recuperan colorido tras dos años de restauración.
México, 9 mar (EFE).- Ocho murales prehispánicos de la
zona arqueológica de Teotihuacán, en el centro de México, quedaron restaurados
después de dos años de trabajo para que las pinturas recuperaran su colorido,
informó hoy el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Los murales,
elaborados entre los años 600 y 700 después de Cristo, se encuentran en el
Palacio de Tetitla, en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, precisó el INAH en
un comunicado.
Entre las
pinturas rescatadas destacan las conocidas como Las Águilas, Diosas verdes,
Caballero Jaguar, Jaguares anaranjados, Manos, Vírgulas con gotas, Aves con
conchas y Los Buzos.
Jaime Cama
Villafranca, experto de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y
Museografía (ENCRyM) y quien dirigió la intervención, informó que esta tarea se
centró en ocho de las 16 obras que presentaban el mayor deterioro por el paso
del tiempo y factores naturales como el sol, viento, polvo y humedad.
La labor de
restauración, en la que participaron 16 estudiantes de la ENCRyM, comenzó en
septiembre de 2007, "luego de tres décadas de no recibir una intervención
profunda", indicó la nota, que añadió que paralelamente se hizo una
investigación científica de cada muro para entender qué se restauraba.
También se
revisaron registros gráficos de hace 70 años, cuando se descubrieron las
pinturas.
Como ejemplo
de las tareas de restauración, el experto citó el mural Diosas de jade, del que
se recuperó un pigmento que ya no se distinguía: el azul. "Se trata de
personajes femeninos de iconografía muy elaborada, que parecen arrojar
elementos acuáticos de las manos", dijo.
Por los
exquisitos decorados pictóricos, los especialistas creen que el barrio de
Tetitla fue habitado por un sector de la población que gozó de cierto estatus
económico.
En este
sitio también destaca la pintura Jaguares anaranjados o Jaguares en Procesión,
donde se muestra a ocho de estos felinos portando penachos y formados en
dirección a la puerta de acceso de una habitación.
El
especialista en restauración explicó que entre los principales problemas que
presentaban las pinturas estaban la erosión de las capas pictóricas, la
salinización provocada por la humedad y la lluvia.
En general,
comentó, se les hizo limpieza y se les restituyó el color; también se retiraron
algunos aplanados y recubrimientos de cemento que fueron sustituidos por otros
elaborados con cal.
También se
hicieron trabajos de restauración en techos y pisos, y se colocó una lámina
transparente, a manera de tragaluz, que permite observar las pinturas con luz
natural sin que las toquen los rayos solares.