Lluvias dejan 29 muertos y miles de casas inundadas en México.
TOLUCA, México (AP) - Once personas murieron el viernes en un alud en el centro
de México y 18 más fallecieron en otras zonas del país luego de fuertes lluvias
fuera de temporada que inundaron miles de viviendas y obligaron al cierre de
escuelas y de autopistas.
Diez hombres y una mujer murieron la tarde del viernes en el Estado de
México, vecino a la capital, cuando un alud de lodo y piedras desatado por las
tormentas cayó sobre una ruta. Al menos otras veinte personas permanecían
desaparecidas, dijo el vocero de la procuraduría del estado Alfredo Albitir.
Las fuertes tormentas en pleno invierno _la temporada seca, en que suele no
llover durante meses_ causaron desbordes en ríos del vecino estado de Michoacán,
donde al menos 16 personas, incluidos tres niños, murieron el miércoles y
jueves.
El secretario del Interior michoacano Fidel Calderón Torreblanca dijo que
varias personas aún estaban desaparecidas y que al menos 2.000 viviendas
sufrieron daños. El gobierno federal declaró zonas de desastre a tres municipios
michoacanos, lo que le permite enviar fondos de emergencia.
Otros dos niños murieron en el estado de Guanajuato.
La lluvia también azotó a la Ciudad de México y a los municipios del
conurbano en el estado homónimo, donde canales abiertos de aguas negras se
rebasaron y algunos terraplenes de contención se derrumbaron.
Una mezcla de aguas de cloacas y de lluvia inundó miles de casas y clausuró
importantes avenidas de la zona metropolitana, donde viven 20 millones de
personas. Unas 7.500 viviendas quedaron anegadas y los trabajadores de
emergencias debieron rescatar a los habitantes de sus hogares con el agua hasta
el pecho.
El viernes, las cuadrillas trabajaban para desagotar las áreas inundadas y
poner sacos de arena en los boquetes que se abrieron en los canales
cloacales.
El cielo se había despejado y se pronosticaba que la lluvia terminaría para
el fin de semana. En el centro de México sólo suele llover entre mayo y
octubre.
La capital está en un valle rodeado de montañas donde las inundaciones han
sido un problema durante siglos. Las autoridades han respondido con túneles de
drenaje cada vez más grandes y profundos, pero los expertos advierten que ni
siquiera estas medidas son suficientes para enfrentar las lluvias más fuertes.