
Un café
con el almuerzo es lo mejor contra la diabetes.
NUEVA YORK
(Reuters Health) - Beber café reduce el riesgo de desarrollar diabetes, pero
sólo si se lo incluye en el almuerzo, de acuerdo a una nueva investigación.
Un estudio sobre casi 70.000 mujeres halló que las que
tomaban por lo menos una taza de café con el almuerzo eran un tercio menos
propensas a desarrollar diabetes tipo 2 durante varios años que las no
bebedoras.
Eso fue
aplicable tanto para el café regular como para el descafeinado y con o sin
azúcar. Pero beberlo en cualquier otro momento del día no modificó en absoluto
el riesgo de diabetes.
"Los
resultados sugieren que sólo el café con el almuerzo reduce el riesgo de
diabetes", escribió en American Journal of Clinical Nutrition el equipo de
la doctora Daniela S. Sartorelli, de la Universidad de Sao Paulo, en Ribeirao
Preto, Brasil.
Una docena
de estudios habían relacionado el consumo de café con una disminución del
riesgo de diabetes tipo 2, que es la variante más asociada con la obesidad.
Pero se
desconocen los mecanismos detrás de esa relación y ninguna investigación previa
había analizado si el momento del consumo la modificaba.
El equipo
analizó a 69.532 mujeres francesas participantes de un estudio en Europa que
tenían entre 41 y 72 años al ingresar a la investigación y a quienes se siguió
durante unos 11 años.
En ese
período, 1.415 desarrollaron diabetes tipo 2. Las que bebían por lo menos tres
tazas de café por día eran un 27 por ciento menos propensas a ser diabéticas.
Pero al
analizar el momento del consumo, el equipo halló que hacerlo sólo en el
almuerzo reducía el riesgo de tener diabetes tipo 2. El grupo que bebía más de
una taza en el almuerzo diario era un 33 por ciento menos propenso a
desarrollar diabetes.
El
"efecto almuerzo" sólo se comprobó con el café negro y no con el café
con leche. Pero dada la reducida cantidad de participantes que bebían la
combinación al mediodía, el resultado no es demasiado contundente.
Los
beneficios del consumo de café en el almuerzo podrían estar asociados con el
momento del día o con el tipo de comida consumida al mediodía, concluyó el
equipo.
FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition,
online 10 de febrero del 2010